Camille Reitzel (República Dominicana) inicia su proyecto en 2022, tras mudarse a Ciudad de México para continuar su formación en la joyería.

Sus joyas dialogan con la naturaleza: evocan sonidos de la tierra, texturas orgánicas y paisajes submarinos del mundo caribeño. Son amuletos que rinden homenaje a la historia de la joyería a través de la exploración.

Cada pieza está hecha a mano desde su taller, siendo una marca local que prioriza la ética de lo artesanal y la creación consciente.